Proteja su Jardín en Invierno - ¿Cómo proteger el Jardín en Invierno?

Proteja su Jardín en Invierno ¿Cómo Proteger el Jardín en Invierno? Leave a comment

El receso vegetativo de muchas especies en invierno significa también que tienen menos energía para enfrentar el frío y las heladas. Las caducifolias son más resistentes, al igual que las especies nativas y las coníferas. Pero todas las plantas, en mayor o menor medida, se tornan más sensibles durante la temporada invernal y exigen cuidados específicos para sobrevivir y llegar sanas y fuertes a la primavera.
A continuación le aconsejamos algunas medidas que protegerán su jardín durante el invierno.

¿Por qué se queman las plantas con las heladas?
· El mal característico de la estación, la helada, ocurre cuando el frío muy intenso congela el agua contenida a nivel intracelular en las hojas.
· El hielo ocupa mayor espacio que el agua líquida y rompe las paredes de las células.
· Cuando sale el sol, el derretimiento provoca que éstas células se deshidraten y mueran, y con ellas muchas veces la planta, que aparece quemada.

¿Qué especies son más delicadas?
· A varias especies las afecta el frío, incluso si la temperatura no baja de 0°C, el punto de congelamiento del agua.
· Basta que haya menos de 10°C para que los cítricos, chirimoyos y paltos no puedan ser polinizados. Y del mismo modo que pasa con el agua, la savia de estas plantas -no nativas- se congela al interior de las mismas.
· Otras especies muy sensibles a las heladas son: fucsia, alcanforero, lúcumo, aralia gigante, hibisco, floripondio, coprosma y banano.

Cuidados al diseñar el jardín en invierno
· Conozca cuáles especies son más resistentes al frío.
· Evite plantar especies sensibles en terrenos planos, donde las heladas se mantienen mayor tiempo, efecto que se debe a que el aire caliente tiende a subir, mientras el aire frío es más pesado.
· Las plantas ubicadas en pendiente resienten menos las temperaturas bajas extremas.

Cuidados al regar el jardín en invierno
· El nivel de drenaje del suelo es fundamental para evitar que la tierra retenga las lluvias y riegos. La filtración y eventual congelamiento del agua bajo la superficie, causa mayores estragos en las plantas que la sola helada nocturna. Tenga ésto en cuenta sobre todo con los cultivos de rocalla, maceteros, jardineras, y en los terrenos hacia donde bajan las pendientes.
· Durante el invierno evite regar las plantas durante mucho rato. La frecuencia y volumen de riego en realidad debe disminuir tan tempranamente como desde fines del verano, claro que de modo progresivo.
· Dos consejos para cuidar las plantas de interior que sufren falta de oxígeno y sequedad por la calefacción: riego mínimo o nulo, y -en cambio- aspersión sobre el follaje para propiciar mayor humedad ambiental. Además, saque un poco de la tierra más superficial y en su lugar deposite turba húmeda con ripio grueso previamente lavado.

Cuidados al fertilizar el jardín en invierno
· Finalizado el verano, no fertilice con compuestos nitrogenados las plantas oriundas de climas tropicales, o subtropicales, cultivadas en exteriores.
· En general, no debe estimularse el crecimiento de ninguna especie durante junio ni julio, sea de hoja caduca o persistente, porque las heladas pueden destruir los puntos de crecimiento.

Cuidados con el pasto
· El pasto se riega cuando el intervalo entre lluvias dura tres semanas o más, o para disolver la helada.
· Nunca lo riegue cuando las temperaturas bajen respecto del promedio del mes.
· Córtelo solamente cuando esté seco.
· Coloque encima una fina capa de tierra de hojas para protegerlo.
· Un riego por aspersión al amanecer puede ser beneficioso para el pasto tanto como para el resto del jardín. Algunos agrónomos lo recomiendan como medida para prevenir la ruptura de las células vegetales y la posterior deshidratación de las plantas.

Cuidados y protecciones especiales
· Envuelva las plantas de tallos verdes con una cubierta de arpillera o totora, especialmente el extremo de sus ramas. Tome esta precaución especialmente con: gomero, palo borracho, ceibo enano; o con el jacarandá, el ombú y la bahuinia en su etapa juvenil. Cuando ya tienen un tronco lignificado, no corren mayor peligro.
· Frutales y otras especies -jóvenes- como el palto, el cítrico, el alcanforero y el magnolio de hoja, deben protegerse con una cubierta de totora, de modo que la escarcha no destruya los puntos de crecimiento.
· Cubra los almácigos con una carpa de plástico.
· Proteja las especies recién plantadas realizando un acolchonamiento con guano y tierra de hoja alrededor de las raíces superficiales, o acumulando paja en la base de la planta.
· Otro buen aislante térmico frente a las temperaturas extremas (sean bajas, o altas en verano) es la tierra de hoja de litre. Se recomienda cubrir el suelo con una capa de 5 cm. a 7 cm. de este compuesto orgánico.
· Los árboles particularmente sensibles al frío pueden rodearse con cultivos de herbáceas o arbustos resistentes a las bajas temperaturas, por ejemplo: hortensia de invierno, chinas, ranúnculos, prímulas, freesias, jacintos, orejas de oso y pensamientos.
· Las plantas injertadas merecen el mayor cuidado. Cubra el área de injerto con una mezcla de tierra y guano.
· Sólo cuando el tiempo se haya estabilizado y no se vislumbren más heladas, pode las plantas que hayan sufrido deterioro por causa de aquellas.

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