Iluminación para el Cultivo de Interior

Luces para el Cultivo de Interior

La jardinería de interior requiere un conjunto diferente de suministros y técnicas que la jardinería tradicional de exterior. La clave es recrear la luz, el agua y la temperatura de la jardinería exterior para engañar a las plantas para que crezcan como lo harían en un entorno más natural. Un componente clave para el éxito del cultivo en interiores es proporcionar a las plantas cantidades adecuadas de luz. Sin embargo, esto puede ser difícil de lograr sin una sala de sol o copiosos tragaluces y grandes ventanas.

Los jardineros eluden este desafío creando falsa luz solar con el uso de luces de crecimiento. Pero las luces artificiales no están todas construidas de la misma manera y cada una ofrece algunos pros y contras. Además, para elegir el tipo de luz adecuado, debes considerar las necesidades de las plantas que pretendes cultivar. Con todo esto en mente, aquí hay algunas cosas a considerar al elegir las luces de cultivo para su jardín interior.

Luces de cultivo en interior 

Calor
Además de la luz, las lámparas de cultivo en interior ofrecen cantidades variables de calor. Esta es una característica que hay que considerar cuidadosamente porque algunas plantas requieren más calor, como las especies tropicales. Otras plantas de interior como los guisantes de nieve o la lechuga pueden preferir un ambiente fresco. No se debe permitir que los cultivos cultivados bajo lámparas que se calientan al tacto entren en contacto con las bombillas. Los bulbos calientes quemarán las plantas y arruinarán el cultivo.

Costo
Todos los jardineros domésticos tienen en cuenta el coste, y las luces de cultivo en interior no son una excepción a ese objetivo. Las bombillas pequeñas pueden costar tan poco como unos pocos dólares cada una, mientras que las grandes operaciones pueden costar miles de dólares.

Spectrum
Otra consideración es el espectro de luz que proporcionan las bombillas. Sin volvernos demasiado técnicos, ciertos tipos de bombillas filtran las luces en el espectro que sus plantas necesitan. Esta clasificación se puede encontrar en el embalaje de las bombillas. Una bombilla de 2700K será un buen punto de partida para las flores, pero no es lo suficientemente alto para los vegetales. En general, los vegetales requieren 6500K, que es una opción de amplio espectro.

Fluorescente
Las bombillas fluorescentes están disponibles en una gama de tamaños y potencias, lo que las convierte en una opción común para el jardinero de interior de la casa. Los tubos largos son ideales para las jardineras de interior, mientras que una bombilla más pequeña y compacta puede ofrecer algunos beneficios. Preste atención a la salida y utilice un medidor de luz para probar diferentes áreas alrededor de su espacio. Para el típico jardinero de casa, los fluorescentes T5 hacen un gran trabajo durante la propagación, pero se requiere un T8 para la vegetación y la floración.

LED
Otra opción de luz creciente y popular es el LED. Esta nueva tecnología proporciona cantidades extraordinarias de luz con muy poca energía requerida. Además, son relativamente baratos de operar y pueden ser bastante compactos. También son la opción más duradera. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las luces LED no proporcionan ningún tipo de calor. Eso podría dejar que sus plantas se congelen en un garaje, cobertizo o sótano frío. También el costo inicial para cambiar de un sistema a otro puede ser alto.

Sodio de alta presión (HPS)
Puede que hayas oído hablar de las luces HPS porque las bombillas HPS han sido promocionadas como el tipo más eficiente de bombilla en crecimiento. Eso es porque la eficiencia se clasifica en la cantidad de lúmenes producidos por cada vatio de electricidad.

Por lo tanto, mientras que las luces LED son, con mucho, las que más energía conservan, las bombillas HPS convierten la energía que utilizan en niveles de salida más altos (85-100 lúmenes por vatio). Esto hace que las luces HPS sean una gran elección para áreas que reciben cero luz natural o para grandes operaciones que necesitan una alta producción para cubrir los cultivos.

El gran problema de estas luces es que requieren balastos especializados para operar. En otras palabras, no pueden funcionar con la electricidad normal de su hogar de 110 o 240 voltios. Además, las luces HPS producen mucho calor y arriesgan el quemado de las plantas.

Reflexión
Independientemente del tipo de bombilla que decidas, es importante incorporar dispositivos reflectantes en tu diseño. Eso es porque las luces de cultivo típicas se abren en abanico con la luz que producen, dando como resultado una lectura de lumen más baja en la parte inferior de la caja de cultivo que en la parte superior (más cerca de las luces) y también la luz que se pierde a los lados de donde se encuentran los cultivos. La reflexión, como el nombre lo sugiere, refleja la luz que se escapa de vuelta a sus plantas y maximiza el nivel de luz que reciben.

En resumen, la verdad es que no hay una respuesta simple para la luz perfecta para el cultivo. Considere su presupuesto y necesidades de crecimiento para tomar la mejor decisión para su situación.