Herbicidas para el Jardín

El uso de herbicidas en los jardines

¿Cuándo y cómo utilizar los herbicidas?

Hay ocasiones en las que la única forma de deshacerse de una mala hierba persistente es tratarla con un herbicida. No tengas miedo de usar herbicidas si los necesitas, pero prueba primero otros métodos de control.

Arrancar, escardar, labrar y cavar a menudo solucionan los problemas de malas hierbas sin necesidad de recurrir a las pulverizaciones químicas. Conozcamos más sobre el uso de herbicidas en los jardines.

¿Qué son los herbicidas?

Los herbicidas son productos químicos que matan las plantas o impiden su crecimiento. Su método para matar plantas es tan variado como las plantas que matan. El primer paso para entender los herbicidas es leer la etiqueta. Las etiquetas indican cómo utilizar los herbicidas de forma segura y eficaz.

Es ilegal utilizar los herbicidas para cualquier fin o por cualquier método que no sea el indicado en la etiqueta. Estos son algunos consejos que le ayudarán a utilizar los herbicidas de forma segura y eficaz: Evite utilizar herbicidas en días de viento y cerca de masas de agua.

Utilice siempre una máscara protectora, guantes y mangas largas. Asegúrese de que los niños y los animales domésticos estén en el interior cuando rocíe los herbicidas. Compre sólo la cantidad de herbicida que necesite y guárdelo en un lugar seguro, fuera del alcance de los niños. Tipos de herbicidas Los herbicidas pueden dividirse en dos categorías principales: selectivos y no selectivos.

Los herbicidas selectivos matan ciertos tipos de malas hierbas y dejan ilesas otras plantas. En la etiqueta del herbicida se enumeran las malas hierbas a las que se dirigen, así como las plantas de jardín que no se ven afectadas. Los herbicidas no selectivos, como su nombre indica, pueden matar casi cualquier planta.

Los herbicidas selectivos son útiles para tratar las malas hierbas del césped y los jardines. Los herbicidas no selectivos facilitan la limpieza de una zona al empezar un nuevo jardín.

Los herbicidas preemergentes se aplican al suelo y matan las plántulas jóvenes poco después de que emerjan. Los herbicidas postemergentes suelen aplicarse al follaje, donde son absorbidos por el tejido de la planta. El tipo determina cuándo aplicar un herbicida. Los preemergentes suelen aplicarse a finales del invierno o principios de la primavera, mientras que los postemergentes se aplican en primavera, después de que las malas hierbas empiecen a crecer.

Cuando utilice un herbicida en los jardines, tenga cuidado de proteger las plantas que no quiere matar. Si ha identificado la mala hierba, puede encontrar un herbicida selectivo que la mate sin dañar las plantas del jardín.

Los que contienen glifosato son buenos herbicidas para las plantas difíciles de controlar y las malas hierbas no identificadas porque matan la mayoría de las plantas. Proteja las demás plantas del jardín haciendo un collarín de cartón para rodear la mala hierba antes de aplicar el herbicida. El control químico sólo debe utilizarse como último recurso, ya que los métodos orgánicos son más respetuosos con el medio ambiente.

Los productos químicos que los agricultores utilizan para eliminar las malas hierbas suponen peligros ocultos para las personas, los animales y el medio ambiente. Aunque los herbicidas ayudan a aumentar el suministro de alimentos y a impulsar la economía, también contribuyen a la contaminación y a enfermedades que van desde la irritación de la piel hasta el cáncer.

Pros y Contras de los Herbicidas

Comprender los pros y los contras de los herbicidas puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre los productos que compra, las empresas que decide apoyar y los tipos de productos que utiliza para mantener su césped.

Pro: Rendimiento de los cultivos

Si no se cuidan, las malas hierbas compiten con los cultivos por el agua, la luz solar y los nutrientes del suelo. El uso de herbicidas elimina esta competencia para permitir un mayor rendimiento de los cultivos, menos escasez de alimentos y precios más bajos de los mismos. Entre 1965 y 1990, el uso de herbicidas y pesticidas duplicó el rendimiento de los ocho cultivos más comunes del mundo, informa la Sociedad de Ciencias de las Malas Hierbas de Pakistán. Sin los herbicidas, el uso de algunos cultivos, como las zanahorias, se reduciría en casi un 50% cada año.

Pro: Paisajismo bonito

Aunque es difícil ponerle precio a un campo de golf bien cuidado o a un jardín florecido, estos tipos de paisajes hermosos ofrecen beneficios propios. Sin los herbicidas, los campos de golf y los campos deportivos estarían probablemente llenos de malas hierbas, y a los propietarios les resultaría más difícil mantener los parterres y los huertos.

Contra: Efectos sobre la salud

Los herbicidas químicos suponen un peligro para la salud de todos, desde los trabajadores del campo hasta las personas que compran alimentos cultivados con estos productos químicos. La exposición a los herbicidas provoca irritación de la piel, mientras que la inhalación de estos productos químicos irrita la garganta y las vías nasales.

Contra: aumento de la resistencia

Los agricultores que dependen de los herbicidas se encuentran con que tienen que seguir utilizando más y más de estos productos químicos para mantener las malas hierbas a raya. Las malas hierbas demuestran una notable capacidad para adaptarse a estos productos químicos y resistir sus efectos. Esta resistencia aumenta los costes de los herbicidas para los agricultores y da lugar a una mayor cantidad de herbicidas en el suelo.

Contra: Contaminación

Los herbicidas químicos contribuyen a la contaminación del aire, el agua y el suelo. No sólo contaminan el suelo donde se han aplicado, sino que el agua de lluvia puede transportar estos productos químicos a otras zonas. Los herbicidas químicos también pueden evaporarse en el aire, lo que da lugar a la contaminación atmosférica y a la reducción de la calidad del aire.