¿Cómo tenemos que hacer el compost en Casa? Leave a comment

El proceso de compostaje requiere escoger previamente los materiales adecuados y apilarlos siguiendo un orden determinado, pues utilizados por separado no dan buenos resultados.
La proporción y mezcla adecuada de materiales es factor clave para determinar el rendimiento de la descomposición y el valor fertilizante del compost final.

El material vegetal que se ocupa en la preparación de compost puede ser de dos tipos:
– Los cafés (hojas secas, madera, paja, etc.) que contienen altas dosis de carbono, elemento que aporta energía.
– Los verdes (cáscaras de naranjas, pulpas, líquidos) que contienen nitrógeno, elemento necesario para el crecimiento de los microorganismos.
Como las capas verdes se descomponen más rápidamente, lo ideal es cubrirlas siempre con una capa de hojas secas.

· La primera capa: al fondo van los materiales más gruesos y de lenta descomposición, como ramas (sin espinas), piñas, etc. Deben ir bien desmenuzados y triturados, para formar un colchón que favorezca la aireación de la «torta» y la descomposición de los distintos componentes. Esta primera capa no debe superar los 30 cm.
¿Qué es lo que tenemos que tener presente a la hora de hacer compost?
No agregue madera gruesa en un compost corriente, dificultaría el proceso, ya que se descompone mucho más lentamente.

·La segunda capa: ubique hojas secas, residuos de corteza y poda de tallos jóvenes, lo más finamente molidas. Si tiene una máquina trituradora para compost, mejor, pues ayudará a acelerar el proceso y optimizar el espacio disponible. Calcule un espesor de aproximadamente 10 cm. A continuación riegue.

· La tercera capa: ponga los restos de comida: cáscaras de huevo (aportará calcio), té, café, hierbas, etc.
¿Qué hemos de tener en cuenta a la hora de hacer compost?
Cada cierto tiempo vaya intercalando una capa de tierra negra de jardín, que contiene microorganismos que favorecen la descomposición de la materia orgánica.

· La cuarta capa: incorpore el cartón y papeles picados, siempre que no sean plastificados ni muy cargados de color (servilletas, envases de huevos, etc).
DATO
Moje los papeles al ubicarlos, para evitar que se vuelen con el viento.
· La quinta capa: alterne con harina de huesos o estiércol (de caballo, gallina…). Esto aportará el nitrógeno necesario para el humus.
· La sexta capa: cáscaras de verduras bien picadas, siempre intercalando con tierra negra, césped y distintos elementos.

· La séptima capa: finalmente, para cubrir, use los recortes de césped, que es lo más fino que puede tener.
IMPORTANTE
Remueva la mezcla una vez al mes para airearla.

¿Qué nivel de humedad requiere el compostaje?
· El nivel de humedad es esencial en el proceso de fabricación del compost, puesto que las bacterias y demás organismos que atacan la materia orgánica necesitan agua y aire para vivir.
· Un exceso de humedad hace subir los niveles de acidez, con lo cual se inhibe el desarrollo de las bacterias, lombrices y otros organismos que actúan en la descomposición de la materia. Éstas prefieren medios ligeramente ácidos a neutros.
· El pH debe estar entre 6,0 y 7,4.
DATO
La humedad óptima es similar a la de una esponja recién exprimida: ni muy seca ni muy mojada.

¿Qué hacer si algo anda mal?
· Vigile el proceso de descomposición. Una compostera normal no debe producir olores desagradables.
· De vez en cuando tome en su mano un puñado del compost en preparación y apriételo. Si escurre líquido, denota exceso de humedad, por lo tanto corre peligro de pudrirse: incorpore material seco y vuelva a dar forma al montón. Si se desmorona, es que se encuentra muy seco: humedézcalo.
· Si huele mal, puede deberse a que el proceso de descomposición se encuentra a medio camino o ha acumulado humedad en exceso.
· Un olor a «encierro» puede indicar presencia de hongos o fermentación anaeróbica (hay poco oxígeno), lo que produce pérdida de nitrógeno. En esos casos, separe y airee el material y luego vuelva a instalarlo para continuar con el proceso normal de descomposición.
· Un olor a amoníaco podría deberse a exceso de nitrógeno (material verde) sin mezclar con carbono (material café). La solución: agregue materia seca (hojas, ramas, aserrín, papel de diario, etc.) y voltee el material.
Si agrega demasiada fruta y hortalizas al montón durante el verano, el montón podría empezar a oler mal hacia el otoño.
· Si la compostera se ve llena de materia seca y fría, significa que le falta humedad. La solución será mezclar con restos de cocina (verdes) y voltear.
· Si la mezcla resulta demasiado ácida y no evoluciona, incorpore cal al conjunto.
Es habitual y conveniente que el compost contenga gusanos (suben desde la tierra), incluso se le pueden añadir a propósito, pues contribuyen al proceso de compostaje.
Los insectos molestos se pueden alejar recubriendo la mezcla con papel, tierra, hojas secas o aserrín.

¿Cuándo está listo el compost?
· Examine el aspecto, textura, olor y color del nuevo compost.
· La textura debe ser pareja, no muy compacta para que el aire pueda circular a través de él, pero tampoco muy suelta pues se secaría rápidamente.
· Deberá estar frío, debido a la falta de actividad microbiana.
· El olor deberá recordar al del suelo de los bosques.
· El color debe ser uniforme, café oscuro. Si se ve muy negro, con mal olor y pegajoso, denota una fermentación con poco aire y demasiada humedad.
· Estará listo para su uso cuando los componentes se han descompuesto lo suficiente como para no reconocer nada de lo depositado meses atrás, excepto algunos restos de ramas y piñas. Estos se separan y se pueden reubicar en la compostera para que vuelvan a servir como material estructurante.

¿Se puede acelerar el proceso?
Existen algunos métodos para acelerar el proceso de compostaje, por ejemplo:
· Agregue a las hojas algún producto que contenga enzimas, bacterias y activantes, como levadura fresca o seca disuelta en agua.
· Agregue entre capa y capa un poco de yogurt natural diluido en agua y riegue frecuentemente.
· Amontone las hojas ordenadamente en capas largas y angostas, hasta llegar a los 80 cm. de altura. Selle cada nueva hilera de hojas con una delgada capa de tierra corriente y riegue. En cada hilera ponga palos de 4″ cada 50 cm. y retírelos uno por medio, para producir algo de ventilación al interior de la «torta». Al cabo de un mes, retire el resto de los palos.
· Si cuenta con guano fresco (de vacuno, conejo, caballo, aves de corral) disponga en capas sucesivas entre medio de cada nueva capa de hojas.
· Si voltea diariamente los diferentes residuos podrá acelerar el proceso de compostaje.
DATO
Una temperatura de 40 a 60ºC elimina los gérmenes y permite que en 3 ó 4 meses tenga usted un compost de calidad.
¿Qué cantidad de compost se obtiene?
· La cantidad de compost obtenida equivale a aproximadamente un tercio de la materia empleada para fabricarlo.
· Se dice que por cada 100 kg de restos orgánicos se obtienen 30 kg de abono.

¿Cómo guardarlo?
· El compost listo puede ser usado de inmediato o almacenado para un uso posterior.
· Se puede guardar en bolsas, sacos o cajas cerradas en forma hermética, cuidando de no exponerlo al sol, la lluvia o la humedad.

Si al estrujarlo desprende líquido, no lo almacene en bolsas, ya que podría podrirse.
¿Cómo usarlo?
· El compost obtenido se aplica al suelo una vez al año, en otoño o, en el caso de climas cálidos, en invierno.
· Si el compost no ha incluido estiércol, que posee bacterias potencialmente nocivas, no es necesario esterilizarlo para aplicarlo en el jardín.
· En primavera se puede colocar una capa de 5 cm., a modo de acolchado, sobre el suelo desmalezado en donde están plantados arbustos y flores.
· A los árboles rodéelos con una capa de 5 cm., hasta 15 cm. de distancia del tronco.
· Para huertos y prados nuevos utilice 2 a 3 kg. de compost por cada metro cuadrado. Se mezcla con la tierra.
· Para los maceteros utilice 1 parte de compost por cada 3 partes de tierra, pasándolo por un tamiz fino.
· Para los almácigos, utilice 1 parte de compost por cada parte de arena o tierra normal de jardín.
· También se puede disolver el compost en el agua para regar con ésta las plantas.

Material de apoyo
· Cajón para almacenar hojas secas. Aproveche el otoño para barrer y amontonar hojas secas en un cajón o en un rincón, para mezclarlas con el césped en primavera y verano (que es más abundante) y equilibrar así material seco con verde.
· Material para fabricar la compostera. Decida si va a incorporar una compostera prefabricada o si la va construir con estacas de madera y malla, o con ladrillos, etc.
· Herramientas para mover y revolver el material. Un par de guantes, un azadón, una horqueta y una buena pala para extraer el compost hecho, indudablemente que facilitarán la labor.
· Tijeras de poda para cortar ramas. Mientras más triturado el material, mejor: más rápidamente se irá descomponiendo.
· Máquina biotrituradora: de gran ayuda para picar restos vegetales y desmenuzar ramas gruesas que no se puedan cortar con tijera (acelera la descomposición del material).

Opcional:
· Termómetro de alcohol de hasta 100ºC (el de mercurio podría romperse sobre el compost y habría que botarlo).
· Medidor de pH para observar el estado de acidez del compost.

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