Jardín en el Techo - ¿Cómo Realizar un Jardín en el Techo?

Jardín en el Techo ¿Cómo realizar un jardín en el Techo? Leave a comment

Un techo verde no es un simple techo que ha sido pintado color verde. Se trata de una superficie viviente de plantas, creciendo en una capa de suelo sobre la parte alta de un techo. Se los considera verdaderas «máquinas vivas» que van cambiando su apariencia con las distintas estaciones del año.
Le Corbusier, uno de los grandes arquitectos del siglo XX, llamaba a los techos «la quinta fachada» y consideraba a los techos-jardín como la mejor parte de un edificio. Para él, eran una especie de territorio recuperado en compensación por la falta de áreas verdes en las zonas urbanas muy densificadas.

El uso de vegetación sobre los techos no es una invención actual, desde hace tiempo que se han venido utilizando, especialmente en el continente europeo. Sin embargo, en nuestro país la construcción de techos verdes es aún incipiente, a pesar de que en las últimas décadas se han desarrollado versiones modernas, que cumplen con las necesidades de las ciudades actuales. Estos techos pueden traer mayor plusvalía a casas o edificios, junto con un aumento de la habitabilidad relacionada al bienestar y confort interior.

¿En qué se diferencia un techo-jardín de un techo-ecológico?

· Actualmente, los techos con vegetación (o techos verdes) se agrupan en 2 tipos: techos jardín y techos ecológicos. La diferencia básica está en el tipo de vegetación que contienen.
· El techo jardín luce como un jardín normal, pues se planta con vegetación de cualquier tipo, incluso árboles y arbustos, la cual se mantiene por medio de un sistema periódico de riego, que puede ser manual o automático. Lleva una capa de tierra vegetal de al menos 25 cm. de espesor, dependiendo de las especies que se quiera cultivar. Este tipo de techo verde requiere de los cuidados normales de un jardín.
· El techo ecológico en cambio utiliza vegetación autóctona, tolerante a la sequía, que se mantiene a lo largo del año exclusivamente con agua de lluvia, por lo tanto no requiere de riego especial. No lleva tierra vegetal sino 3 cm. de un compost rico en nutrientes, más 3 cm. de roca volcánica o arcillas para absorber agua y mantenerla. Por esta razón se trata de una instalación mucho más ligera sin grandes complicaciones estructurales por exceso de peso. La limitación en este caso está por el lado de la elección de las plantas.

¿Se puede convertir un techo normal en techo verde?
· El techo verde se puede instalar sobre cualquier edificio autónomo, capaz de resistir el peso y hacerse cargo de su propia agua y desechos.
· Aunque la estructura de los techos verdes ha de tener en cuenta las sobrecargas permanentes que transmiten los espesores de tierra vegetal, más el posible aumento de esta carga por agua de lluvia, las ventajas que presentan superan sus limitaciones.

Sus principales ventajas
Además de su aporte decorativo, los techos verdes presentan importantes beneficios con respecto a los techos convencionales, tanto para la propia casa o edificio como para su entorno. Entre otras, destacan las siguientes ventajas:
· Contribuyen a un mayor aislamiento acústico, llegando a atenuar el ruido aéreo en 40 dBA.
· Evitan la reflexión de la energía solar sobre los techos.
· Disminuyen el gasto en impermeabilización y mantenimiento de azoteas.
· Evitan el calentamiento de las cubiertas y la devolución de este calor al ambiente, lo que a largo plazo podría significar una reducción del calentamiento de las ciudades modernas.
· Poseen una mayor capacidad para aislar del frío y calor extremos, lo que genera un mejor comportamiento térmico del conjunto de la construcción: mejoran el clima interior durante todo el año y amortiguan las oscilaciones térmicas.
· Ayudan a la descontaminación de la ciudad ya que absorben CO2 y lo transforman en oxígeno.
· En la medida en que se construyan masivamente techos con vegetación, se podría llegar a generar un micro clima urbano, devolviendo humedad al ambiente de forma gradual.
· Los techos verdes pueden proporcionar alimentos, especialmente en grandes ciudades donde escasean las zonas para plantación.
· Pueden entregar oportunidades recreacionales.
· Además de todo esto, la cubierta verde puede ser realmente hermosa y realzar la arquitectura, constituyendo toda una obra paisajística, una alfombra natural cuyos colores pueden ir cambiando a lo largo de las estaciones.

¿Qué elementos se utilizan en un Techo Jardín?
· Se requiere que contenga una capa drenante que permita eliminar el exceso de agua, evitando encharcamientos que terminen por pudrir las raíces de las plantas. Esta capa puede estar compuesta por áridos de canto rodado y deberá tener un espesor mínimo de 20 cm.
· La capa drenante puede tener un espesor menor en caso de que sobre la impermeabilización de la cubierta, se cuente con una capa protectora de mortero de cemento y arena, de un espesor mínimo de 3 cm.
· Además, se hace necesaria la colocación de una lámina geotextil (un fieltro sintético, por ejemplo) que evite el paso de las raíces y también la contaminación de la capa drenante por material arrastrado con la tierra.
· La impermeabilización de estos techos debe estar impregnada de productos químicos que eviten la proliferación de las raíces más allá de lo necesario. Éstas, muchas veces avanzan en busca de agua y alimento, atravesando las capas de la cubierta.
· La plantación en contenedores es también extensamente utilizada en los techos jardines.

¿Qué elementos se utilizan en un Techo Ecológico?
· En vez de capa drenante este techo requerirá de una capa de material retenedor de agua, normalmente fabricada a partir del reciclaje de materiales textiles aglomerados.
· En reemplazo de tierra vegetal se usa un compost rico en materiales nutrientes, el cual debe tener gran resistencia a la erosión del agua de lluvia y ser de un material de buen drenaje para evitar encharcamientos y barrizales.
· Sobre el compost habrá de colocarse una capa de protección de humedad, formada por minerales porosos (arcilla, roca volcánica). Esta debe ser capaz de retener el agua que es utilizada por las plantas y debe ser inerte, para evitar la generación espontánea de plantas que podrían dañar el funcionamiento de la cubierta.
· Las especies vegetales utilizadas serán aquellas autóctonas del lugar, resistentes a sequías y heladas, capaces de adaptarse fácilmente a las condiciones climáticas existentes. Deben tener un crecimiento controlado y suelen plantarse en una cantidad aproximada de 15 a 25 unidades por m2.

Los detalles y complementos
· La estanqueidad de la cubierta, es decir, su capacidad para impedir el paso del agua y la humedad hacia el interior, es la preocupación fundamental a considerar en este tipo de techos. Por esta razón es importante respetar cada una de las capas especificadas, con su espesor, materialidad y función. La solución propuesta debe estar pensada para que cualquier problema en una de las capas pueda quedar resuelto en la siguiente.
· Tanto para un techo ecológico como para uno ajardinado, resulta conveniente contar con «pasillos técnicos» que permitan realizar labores de mantenimiento de la cubierta, además de servir como elementos de delimitación entre la vegetación y bordes de cubierta, chimeneas, claraboyas, etc.

¿Qué tipo de vegetación resulta adecuada?
· Para un techo ecológico resulta adecuada cualquier vegetación autóctona, es decir, propia del lugar y que crezca sin necesitar un cuidado particular.
· Las plantas llamadas «tapizantes» son muy apropiadas, puesto que resisten bien las sequías y heladas; además, no generan malezas y tienen un crecimiento controlado.
· Las suculentas y especialmente las plantas del género Sedum son las más apropiadas pues son de pequeño tamaño, auto regenerantes, resistentes a la sequía y de raíz poco penetrante. Además, son poco exigentes, soportan el humo, las heladas y el viento.
· Pueden complementarse con musgos y herbáceas de pequeño tamaño.
· En los techos-jardín también se utilizan algunos tipos de bambúes y lavandas.
· La hidroponía y otros métodos alternativos pueden ampliar las posibilidades de cultivar huertos en las azoteas de los edificios, ya que reducen por ejemplo la necesidad de suelo o de su enorme peso.

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