Cercos Naturales Separación del Jardín - Cercos Separación Jardín

Cercos naturales para la separación de nuestro Jardín Leave a comment

Ya sea que escoja el clásico seto que agrupa una sola especie podada con formas definidas y rectas, o se incline por un jardín moderno, que incorpore movimiento e informalidad, los cercos de plantas en su jardín delinearán con sus diferentes formas y tamaños el perímetro del lugar, aportando color con sus follajes, flores y frutos.

Pueden servir como fondo para destacar grupos de flores, para crear límites con cierta trasparencia, para establecer zonas con mayor independencia e intimidad que permitan algo de visión y filtren la luz; también sirven para proteger de los vientos, disimular elementos poco atractivos del paisaje y hasta como barrera acústica.

¿Qué especies escoger?
· En general, los arbustos se escogen más por su follaje que por sus flores. Algunos requieren sol, otros media sombra.
· Es conveniente alternar los de hoja perenne con los de hoja caduca para no tener esqueletos de arbustos en el invierno, y poner los más altos cerca de los muros y los bajos por delante.
· Al seleccionar las especies, empiece por definir la función que cumplirán y examine también el estilo general de la casa o el lugar.
· Si quiere instalar arbustos para ocultar algún objeto, escoja especies de hojas perennes y crecimiento rápido.
· Si va a bordear un sendero estrecho deberán ser compactos.
· Si va a usarlos como cerca en un jardín grande, deberán ser altos y abiertos. En un una casa de campo, instale especies rústicas y rodéelas de flores silvestres o enredaderas; en un jardín de una casa tradicional de ciudad, escoja arbustos que pueda podar; y si se trata de un estilo moderno, las cañas de bambú darán un aire oriental y despojado, y lucirán esplendorosas.
· Si quiere combinar diferentes especies, examine cuidadosamente sus características y escoja las que sean armónicas y complementarias.
· Averigüe acerca de su mantenimiento y requerimientos de poda; de sus necesidades de sol y agua, de su altura y volumen al alcanzar la edad adulta.

· Elementos bajos: las herbáceas
Muchas son las opciones; por nombrar algunas: agapanto, santolina, delphinium, clivia, hemerocallys, cala, aquilegia, coreopsis, áster, achillea, acanto, rudbeckia.
· Elementos medianos-bajos
En este grupo están: las lavandas, jazmín del Cabo, azaleas, cotoneaster salicifolia (hojas alargadas, perennes, rojizas en invierno, bayas rojas), microphylla.
· Elementos medianos-altos
Entre los arbustos que alcanzan mayor volumen están: el romero, las hortensias (hojas anchas, caducas, flores blancas, azules y rosadas), cotoneaster horizontalis, evónimos y escalonias.
· Elementos medianos-altos de segunda magnitud
Alcanzan entre 1 y 3 m., entre ellos están: la ligustrina de color, salvia officinalis, choisya ternata (hojas lustrosas, compuestas, flores blancas en racimos, muy perfumadas), abelia grandiflora (hojas largadas y lustrosas, florece casi todo el año), lila (flores muy perfumadas), flor de la pluma, crataegus (muy espinoso, desarrolla cercos tupidos y compactos).

· Elementos altos
En este grupo se encuentran: el laurel cerezo, cotoneaster franchetti, diferentes especies de bambúes, ceanothus (flores azules), laurentina (hojas verde oscuro y flores blancas), buxus o boj (si no se poda puede sobrepasar los 3 m.).
· Las arbóreas
Pueden llegar a ser verdaderos árboles. Entre estas especies están: el ligustro, la ligustrina, el laurel de comer (hojas gruesas color verde sombrío; crece denso y piramidal), el prunus «pisardii», el hibiscus syriacus, los retamos, las hayas y los cipreses (crecen rápido y resisten enfermedades), thujas (orientalis, occidentalis y gigantea), Taxus baccata (conífera que alcanza hasta 12 m. de altura), Chamaecyparis (o falso ciprés).
· Las enredaderas
Un buen elemento de apoyo sobre el cual orientar el crecimiento, puede convertir a una enredadera en un importante fondo de valor ornamental.
Entre otras, destacan: la flor de la pluma, las rosas trepadoras, bignonias, hiedras, madreselvas, buganvilias.
· Los setos defensivos
Algunos ejemplos: mahonia aquifolia (hojas espinosas, flores amarillas en racimos, bayas negro azulado; en invierno toma color bronceado), crataegus (muy espinoso), berberis (hay variedades de hoja roja, hojas finitas espinudas, bayas del rosa fuerte al rojo), ilex (hojas espinosas color verde oscuro), chaenomeles o membrillo japonés (sus flores primaverales se convierten en otoño en frutos dorados), los rosales «arbusto».

¿Cuántas especies combinar para la separación del jardín?
· Puede mezclar varias especies en un mismo cerco, combinando tamaños, texturas y colores. Escoja –eso sí- al menos 3 ejemplares de cada especie para conseguir armonía y destacar cada grupo en forma individual. Por ejemplo: combine plantas de follajes claros (como ligustrinas), con un grupo de follaje más oscuro y flores blancas (como las abelias) y un tercer grupo también con flores blancas pero hojas rojizas. Las flores equilibrarán.
· En cercos de un jardín clásico, trabaje con una sola especie, será suficiente para lograr una terminación sobria y prolija. Las más recomendadas son las ligustrinas, las thujas y los cipreses.

¿A qué distancia plantar para la separación del jardín?
· Cada especie trae asociada una distancia de plantación específica, que –en algunos casos- se puede reducir para conseguir efectos más inmediatos de «cortina vegetal».
· Las numerosas especies de buxus (o boj), por ejemplo, son un clásico entre las utilizadas en cercos, pues son verdaderas pantallas de hojas perennes; su variedad «suffruticosa» no excede los 50 cm. de altura y debe ser plantada a unos 7 cm. de distancia.

¿Cuándo y cómo recortar un arbusto en la separación del jardín?
· De gran ayuda son -en estos casos- las cortadoras eléctricas.
· Especies cuya floración no es digna de tomarse en cuenta: (como en el caso de los ligustros, thujas y otras), se pueden recortar en cualquier época del año. Es muy importante –eso sí- preocuparse de la forma que se les da:
-La base del seto debe quedar ligeramente más ancha que la parte superior, para no tapar la luz a las hojas inferiores que -de otro modo- terminarían desapareciendo.
-La parte de arriba puede ser recortada con forma recta o ligeramente redondeada.
· Especies con floración o fructificación vistosa: si se las deja crecer libremente, realizando sólo algunas podas oportunas, su aporte de color será mayor.
-Las que florecen sobre ramas nuevas del año, deben podarse a fines del invierno (idealmente en agosto), antes de su brotación, con lo cual se consigue promover la formación de nuevas ramas. Se dejan unos 2 cm. más bajas que la altura final deseada.
-Las que florecen sobre ramas del año anterior, no deben podarse después de Marzo; lo ideal es podar una vez que la floración termina.
· Cercos «libres», formados por varias especies de plantas, no necesitan poda contínua. Basta una de limpieza al final de cada estación, retirando ramas secas o que sobrepasen la altura deseada.
· Los cercos «formales» que prestan funciones de muros y están formados por plantas de una sola especie, exigen más trabajo. La frecuencia de poda varía según la especie: las coníferas necesitan una poda importante al año y el corte mensual de las ramas que superen el tamaño deseado para el cerco; las «latifoliadas», cada 15 o 20 días; los buxus 1 vez al mes.
· Los cercos mixtos, formados por varias especies, también se pueden convertir en cercos «formales» mediante poda.

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